Hay un dato que sorprende a muchos responsables de empresa cuando lo escuchan: según un estudio de Kaspersky publicado en diciembre de 2025, el 50,4% de los equipos corporativos en pymes españolas todavía funciona con Windows 10.
Microsoft dejó de dar soporte a este sistema operativo el 14 de octubre de 2025. Es decir, más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas de este país están operando, hoy mismo, con un sistema operativo sin actualizaciones de seguridad.
Si tu empresa es una de ellas, este artículo te interesa. Y si no lo sabes con certeza, probablemente también.
El problema que muchas empresas siguen postergando
Renovar el parque informático nunca ha sido una prioridad fácil de defender en una reunión de presupuesto. Mientras los equipos funcionen, parece que no hay urgencia.
El problema es que «funcionar» y «estar protegido» son dos cosas completamente distintas, y esa distinción es precisamente la que separa a las empresas que actúan a tiempo de las que descubren el riesgo cuando ya es demasiado tarde.
El estudio de Kaspersky Security Network confirma que en España solo un 37,2% de los usuarios de Windows ha migrado a la versión 11. El resto, tanto particulares como empresas, sigue operando con sistemas que ya no reciben soporte oficial.
En el ámbito corporativo, la cifra es aún más alta entre las pymes: la mitad de los dispositivos siguen con Windows 10.
Es una situación que se entiende. Renovar todo el parque tecnológico de golpe implica una inversión que muchas empresas no tienen previsto asumir en un solo ejercicio. Pero postergarlo indefinidamente no elimina el riesgo: simplemente lo acumula.
Qué implica seguir trabajando hoy con Windows 10
Desde el 14 de octubre de 2025, Microsoft ya no publica actualizaciones de seguridad para Windows 10 (salvo para quienes han contratado el programa ESU, que tiene coste y fecha de caducidad). Esto tiene consecuencias muy concretas para cualquier empresa que siga operando con este sistema:
Vulnerabilidades sin parchear. Cualquier fallo de seguridad que se descubra a partir de ahora se queda sin solución oficial. Los equipos quedan expuestos a malware, ransomware y ataques dirigidos de forma permanente.
Problemas de compatibilidad crecientes. El software empresarial, los navegadores y las herramientas de ciberseguridad más recientes empiezan a dejar de optimizarse para sistemas operativos sin soporte. Con el tiempo, esto se traduce en fallos, lentitud y soluciones que simplemente dejan de funcionar.
Riesgo de cumplimiento normativo. Para empresas sujetas a regulaciones de protección de datos o ciberseguridad, operar con sistemas sin soporte puede suponer un incumplimiento con consecuencias legales, especialmente en sectores donde la trazabilidad y la seguridad de la información son auditables.
Mayor exposición en entornos conectados. Cualquier equipo conectado a internet, a una red compartida o a sistemas de gestión empresarial multiplica el riesgo cuando no recibe actualizaciones de seguridad.
Como bien señalan los expertos de Kaspersky, un sistema sin soporte es como una puerta que parece cerrada pero ya no tiene cerradura. El problema no es visible hasta que alguien lo descubre.
Por qué renovar equipos no tiene que significar un gran desembolso
Aquí está el motivo principal por el que tantas empresas siguen aplazando esta decisión: la idea de renovar todo el parque informático de golpe suena a un gasto que descoloca cualquier presupuesto anual.
Pero esa percepción parte de una premisa que ya no es la única disponible. No es necesario comprar decenas de equipos de una sola vez, inmovilizando capital en activos que, además, volverán a quedarse desactualizados en unos años.
Existe una alternativa que convierte esa inversión puntual en un gasto mensual previsible: el renting equipos informáticos.
Este modelo permite acceder a equipos nuevos, compatibles con Windows 11, sin tener que reunir el capital necesario para comprarlos.
Y para una empresa que necesita resolver un problema de seguridad real cuanto antes, esa rapidez de acceso es tan importante como el ahorro financiero.
Renting de equipos informáticos: la vía rápida para ponerte al día
El renting equipos informáticos consiste en alquilar los ordenadores, portátiles o equipos de red que tu empresa necesita, pagando una cuota mensual fija durante un periodo determinado, sin necesidad de adquirirlos en propiedad.
Aplicado a este escenario concreto, el proceso es sencillo: se identifican los equipos que siguen con Windows 10 y no pueden o no conviene actualizar, se sustituyen por equipos nuevos con Windows 11 preinstalado, y la empresa empieza a operar con seguridad desde el primer día, sin haber desembolsado el coste total de la renovación.
La diferencia respecto a una compra tradicional es notable. Con el renting equipos informáticos, en lugar de gastar de golpe el presupuesto de varios años en tecnología, pagas una cuota mensual contenida.
Y como el contrato suele incluir mantenimiento y soporte, también te quitas de encima la gestión de futuras averías o incidencias.
Renting o ESU: qué tiene más sentido para tu empresa
Llegados a este punto, muchas empresas se plantean una alternativa que Microsoft ofrece directamente: el programa ESU (Extended Security Updates), que permite seguir recibiendo parches de seguridad críticos en equipos con Windows 10 a cambio de un pago anual, con una cobertura limitada hasta 2028 para licencias empresariales.
Es una opción válida en algunos casos puntuales, pero conviene entender sus límites:
El ESU es una solución temporal, no una mejora. Pagas para mantener un sistema que sigue siendo, en esencia, el mismo: sin nuevas funciones, sin mejoras de rendimiento y con una fecha de caducidad ya fijada.
El coste aumenta cada año. Las licencias ESU se renuevan anualmente y su precio tiende a subir, lo que convierte esta vía en una solución cara a medio plazo si se mantiene varios años.
No resuelve el problema de fondo. Si el hardware es antiguo, seguirá siendo lento e ineficiente, aunque esté parcheado.
El renting equipos informáticos, en cambio, no es un parche: es una renovación real. Sustituyes hardware antiguo por equipos actualizados, con el sistema operativo correcto desde el primer momento, y sin la incertidumbre de depender de una solución que Microsoft ya ha anunciado que tiene fecha de caducidad.
Para muchas empresas, la decisión más razonable es combinar ambas cosas durante un periodo corto: usar el ESU como puente mientras se planifica una renovación de equipos informáticos empresa ordenada por fases, sin necesidad de sustituir todo el parque de golpe.
Lo que el renting te da y la compra tradicional no, en este contexto concreto
Más allá del ahorro inicial, el renting aporta ventajas específicas que tienen especial sentido en un proceso de migración como este:
Planificación por fases. Puedes renovar primero los equipos más críticos o más antiguos, y escalar el resto del parque en los meses siguientes, sin que eso suponga una nueva negociación de presupuesto cada vez.
Mantenimiento incluido. Si en el futuro aparece otro cambio tecnológico significativo —y los habrá—, no te enfrentas de nuevo a una inversión grande: simplemente renuevas el contrato.
Soporte técnico integrado. Durante el proceso de transición, contar con alguien que resuelva las incidencias de los nuevos equipos evita que la migración se convierta en una fuente de fricciones internas.
Cuotas deducibles. Desde el punto de vista fiscal, las cuotas de renting se consideran gasto operativo deducible, lo que mejora la eficiencia del gasto tecnológico frente a la amortización de un activo comprado.
Cómo te acompañamos en ERTC: asesoramos, suministramos e integramos
En ERTC llevamos más de 25 años ayudando a empresas en Madrid a gestionar su infraestructura tecnológica.
Cuando una empresa nos plantea una situación como esta, equipos con Windows 10, presupuesto limitado y necesidad de actuar con cierta urgencia, nuestro trabajo no se limita a vender hardware.
Empezamos por auditar el parque actual: qué equipos pueden actualizarse a Windows 11 sin sustitución, cuáles no cumplen los requisitos mínimos y cuáles representan mayor riesgo.
A partir de ahí, diseñamos un plan de renting equipos informáticos ajustado a las necesidades reales de tu empresa, priorizando lo más urgente sin obligarte a una renovación total inmediata.
Nos encargamos del suministro de los equipos, de la integración con tu infraestructura actual y de la configuración necesaria para que la transición no afecte a la operativa diaria.
Y una vez los equipos están en marcha, seguimos ahí: mantenimiento, soporte técnico y la tranquilidad de saber que tu parque tecnológico no volverá a quedarse atrás sin que nadie se dé cuenta.
El momento de actuar es ahora
El fin de soporte de Windows 10 ya no es una fecha futura: es una situación presente que muchas empresas siguen sin resolver. Cada día que pasa con equipos desactualizados es un día de exposición innecesaria, y la buena noticia es que solucionarlo no requiere comprometer la liquidez de tu negocio.
El renting equipos informáticos te permite renovar tu infraestructura tecnológica de forma ordenada, con equipos preparados para Windows 11, soporte incluido y un coste mensual que tu empresa puede planificar sin sorpresas.
¿Quieres saber qué necesita tu empresa para estar al día? Cuéntanos cuántos equipos tienes con Windows 10 y te preparamos un plan de renovación sin compromiso.